miércoles, marzo 15, 2006

Sólo siete comunas de Santiago tienen ciclovías para vecinos


La Región Metropolitana tiene 70 kilómetros de estos caminos, de los cuales 22 están relacionados con el Plan Transantiago. Existe un plan de aquí al 2010 para que la bicicleta se transforme en un importante medio de transporte.
S ólo las comunas de Santiago, Providencia, La Pintana, Las Condes, Ñuñoa, Estación Central y Maipú tienen más de un kilómetro de extensión de ciclovías urbanas en la Región Metropolitana, lo que totaliza poco más de 70 kilómetros construidos, según cifras de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset). Sin embargo, el gobierno aspira implementar 1.200 kilómetros de ciclovías al año 2010.
Pese a que son en total 13 comunas las que tienen algún tramo de ciclovías, algunos son tan pequeños que no se contabilizan, ya que ocupan apenas algunos metros, según cifras de la Conaset.
La implementación de ciclovías en la Región Metropolitana responde a un plan maestro elaborado por el Ministerio de Transportes y la Conaset como proyecto Bicentenario.
El financiamiento de este plan para el incentivo del uso de la bicicleta corresponde a Fondo GEF (sigla en inglés que significa Global Environment Fund) del Banco Mundial, con un aporte de siete millones de dólares; el gobierno regional y los respectivos municipios.
Según explicó el subsecretario de Transportes, Danilo Núñez, en el Plan Transantiago ya se han construido 22 kilómetros de ciclovías con el Fondo GEF y se espera llegar a los 70 kilómetros construidos al año 2007.
Además, el Plan Transantiago contempla construir estacionamientos en las estaciones de transferencias para realizar combinaciones de vehículos, tal como ocurre en otras partes del mundo.
Al respecto, el asesor urbano que también pertenece a la organización ciclista "Arriba de la Chancha", Eduardo Salazar, indicó que "las ciclovías no son la solución en sí mismas, si es que no tenemos dónde estacionar. Además, las que ya existen tienen el problema que en lugar de acercanos a nuestros lugares de trabajo o al comercio, nos alejan, por el diseño que tienen estas vías".
"Taxicletas"
Una de las ciclovías más llamativas de la Región Metropolitana se encuentra en la comuna de La Pintana, donde no sólo transitan bicicletas, sino también "taxicletas" en Avenida Santa Rosa, entre los paraderos 30 y 40.
Dichos vehículos operan desde el año pasado y son pedaleados por el conductor y cuatro pasajeros, que pagan sólo 150 pesos cada uno.
En estos momentos circulan tres "taxicletas" que operan de 8.30 a 14 horas y luego de 15.30 a 17.30 horas (de lunes a viernes) y se espera que entren en operación tres más de estos vehículos.

Trabajadores optan por bicicleta para ahorrar dinero y tiempo


Los precios históricos de la bencina y el aumento de la congestión vehicular están empujando a cientos de trabajadores a dejar sus autos e incluso la micro para subirse a una bicicleta: dicen que se ahorra tiempo y dinero

Asimismo, ahora demandan que el Gobierno construya estacionamientos para bicicletas en el Metro.
Por su bicicleta podrían tildarlo de excéntrico o cualquiera de sus sinónimos. En todo caso seguro que muchos conductores darían lo que fuera por llegar en sólo 20 minutos de su casa al trabajo.
Miguel Elgueta es uno del centenar de trabajadores que optaron por la bicicleta como medio de transporte. Aunque reconocen que el trayecto puede transformarse en todo un desafío.
"Es difícil andar en una bicicleta. No hay un respeto de los peatones o de un conductor hacia quien anda en bicicleta y menos de los micreros", explicó el joven.
Los amantes del pedaleo dicen que los autos y peatones se tomaron las calles. Por eso la construcción de vías exclusivas para los ciclistas insisten en devolverles ese espacio perdido.
La iniciativa es una buena alternativa, sobre todo después de las últimas semanas de tacos y aumentos históricos de la bencina. Estos factores hacen que cada día sea más caro llegar al trabajo.
Caroline Moren es abogada y también optó por las ciclovías. Con varios kilómetros de pedaleo dijo que por ningún motivo dejaría su bicicleta.
"Me ahorra tiempo, ahorro gimnasio y es una inversión para mi salud", precisó
Reducción en los tiempos de viaje, mayor seguridad, actividad física y ahorro son todas las cualidades de las ciclovías, pero los trabajadores se enfrentan con un problema: no tienen dónde estacionar sus bicicletas.
Un proyecto piloto de estacionamientos para bicicletas funciona en las cercanías de la estación del Metro Las Rejas. La idea es combinar ambos transportes.
Según el director del Servicio de Vivienda y Urbanismo, Ricardo Trincado, "una vez que opere formalmente y opere el servicio, vamos a desarrollarla en los otros puntos donde estamos construyendo infraestructura vial".
Esta es una tarea que deberán enfrentar solos, ya que en el Metro precisaron que no consideran los estacionamientos como parte de sus proyectos.
"Si se construye las ciclovías, nosotros entendemos que un proyecto como ese debiese contener estaciones de transferencia para que las personas puedan dejar sus bicicletas y no sólo acceder al Metro, sino que también al sistema de transporte masivo que va a significar el TranSantiago. Por lo tanto nosotros no lo tenemos considerado en nuestros proyectos", indicó Álvaro Caballero, gerente comercial de Metro.
Estos son los pro y contra de una tentadora alternativa. Incluso los ciclistas no descartan que en algunos años sea posible la coexistencia entre peatones, conductores y ciclistas

miércoles, marzo 08, 2006

CONMEMORANDO AÑOS DE LUCHA



El 8 de marzo de 1857, cientos de mujeres de una fábrica de textiles de Nueva York organizaron una marcha en contra de los bajos salarios y las condiciones inhumanas de trabajo. La policía dispersó a las manifestantes, que dos años después crearon su primer sindicato.Desde aquel histórico 8 de marzo, la fecha ha sido un termómetro de la lucha de las mujeres por el reconocimiento en un mundo de hombres.
52 años más tarde, y en la misma fecha, Nueva York fue de nuevo testigo de las protestas de 15.000 mujeres trabajadoras. Bajo el lema Pan y Rosas, en el que el pan simbolizaba la seguridad económica y las rosas la calidad de vida, las mujeres extendieron sus protestas hacia el derecho al voto y el fin del trabajo infantil.
En el mismo mes, en 1911, la muerte de más de 140 mujeres inmigrantes en un incendio en una fábrica en la ciudad de Boston, llevó a la introducción de importantes cambios en las regulaciones laborales.
En 1977 las Naciones Unidas adoptaron una resolución proclamando el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer para conmemorar estos eventos históricos.
Las mujeres aún sufren una gran discriminación a la hora de acceder a altos cargos políticos y posiciones ejecutivas, denunció Naciones Unidas (ONU) en un informe divulgado con motivo de la celebración, este miércoles, del Día Internacional de la Mujer.
La organización hizo un llamado para reforzar la promoción de la mujer a puestos de liderazgo y toma de decisiones, por considerar que los avances en ese sentido son todavía muy lentos.
Según el informe, presentado por la Comisión para el Estatus de la Mujer de ONU, la participación femenina en los Parlamentos del mundo está al nivel más alto en toda la Historia, con una representación del 16,3 por ciento.
El dato contrasta con la representación del 10,9 por ciento que había en 1975, pero todavía está muy lejos del objetivo fijado en 1995 de lograr que la participación femenina en los órganos legislativos mundiales sea del 30 por ciento.
En los últimos años se ha registrado un aumento más rápido en el número de parlamentarias, pero, aunque se mantuviera la tasa de crecimiento actual, la paridad entre hombre y mujer no se alcanzaría hasta el 2040, explicó Rachel Mayanja, asesora especial de ONU en cuestiones de género.
ONU también criticó la baja participación femenina en la toma de decisiones económicas de alto nivel, incluso en los países desarrollados, pese a los imparables logros educativos obtenidos por las mujeres en muchos lugares del mundo.
Según una investigación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el porcentaje de mujeres en puestos de gestión en compañías públicas y privadas se sitúa entre el 20 y el 40 por ciento en 48 de los 63 países en que se recogieron los datos.
La baja representatividad femenina se confirma en un informe de ONU sobre los Objetivos del Milenio, que subraya que mientras los hombres constituyen el 61 por ciento de los empleados asalariados en las empresas de todo el mundo, las mujeres representan el 31 por ciento.
Correlativamente, los hombres empresarios constituyen el 79 por ciento del total. En ámbitos como las empresas, los medios académicos, la sociedad civil y el sistema judicial, los avances son todavía más lentos. En gran parte de estas áreas, las mujeres siguen siendo invisibles y sus voces siguen sin ser oídas, subrayó Mayanja.
Como respuesta a esta desigualdad, consideró un paso positivo las iniciativas emprendidas por países como Finlandia, Noruega, Dinamarca, Estonia, Grecia y Suecia, de poner en práctica sistemas de cupos para aumentar al 40 por ciento el número de mujeres en los consejos administrativos de las empresas públicas y privadas.
En Europa, sólo el nueve por ciento de las mujeres ocupan puestos de gestión en la categoría superior del sector de las telecomunicaciones, según datos de la propia Unión Europea (UE).
La directora del Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación de la ONU para la Capacitación de la Mujer (Instraw), Carmen Moreno, se unió a las voces a favor de multiplicar los esfuerzos gubernamentales y de la sociedad civil para avanzar en la igualdad de género en el liderazgo político y empresarial.
La igualdad entre hombres y mujeres continúa siendo el reto. Si en el siglo XXI queremos una sociedad igualitaria y justa, así como un mayor avance económico, necesitamos la participación de las mujeres, concluyó.
El secretario general de Naciones Unidas, Koffi Annan, afirmó este miércoles en un mensaje con ocasión del Día Internacional de la Mujer que la comunidad Internacional está empezando por fin a comprender un principio fundamental: las mujeres se ven igual de afectada que los hombres por los problemas qye afronta la humanidad en el siglo XXI, en el desarrollo económico y social y en la paz y la seguridad.